La gran mayoría de los países europeos se prepara para adoptar medidas drásticas contra la segunda ola de la pandemia de Covid-19.
La segunda ola de la pandemia de Covid-19 está llevando a la gran mayoría de los países europeos a adoptar medidas drásticas. En España, superado ya el millón de casos, y con varios territorios confinados perimetralmente, las autoridades estudian un posible toque de queda como el adoptado en Francia para grandes ciudades y en la Lombardía italiana.
España sumó este miércoles 16.973 nuevos casos de covid-19, 6.114 en las últimas 24 horas, con lo que el total de contagios desde el inicio de la epidemia supera el millón (1.005.295) y el de muertos se eleva a 34.366, tras registrarse 156 más. Según los datos de las comunidades autónomas, Madrid -donde está decretado el estado de alarma desde el pasado día 9- sigue a la cabeza de nuevos contagios, con 2.235 en un día, seguida de Cataluña (noreste), con 615, Andalucía (sur), con 518, Galicia (noroeste), con 477, y Aragón (este), con 389.
Los contagios de coronavirus se han disparado en Italia hasta los 15.199 en las últimas 24 horas, una cifra nunca antes registrada, y 127 personas han muerto, un dato que no se veía desde mayo, según el parte del Ministerio de Sanidad de este miércoles. Se trata de un aumento de nuevas infecciones que no se había visto en toda la emergencia (el máximo hasta ahora eran las 10.925 del sábado) pero también se ha hecho un número de pruebas récord, casi 178.000 en el último día, mientras que antes se hacían muchas menos.
La región más afectada es Lombardía (norte), con 4.125 nuevos positivos, más del doble que el martes, y otra especialmente golpeada es Campania (sur), con 1.760 casos. Ambas regiones aplican -la primera desde este jueves, la segunda a partir del viernes- un toque de queda nocturno. El presidente del Gobierno italiano, Giuseppe Conte, estudia la posibilidad de aplicar ya a finales de semana un toque de queda desde las 23.00 a las 5.00 horas en todo el país.
Alemania registró en las últimas 24 horas 7.595 nuevos contagios con coronavirus, el segundo valor más elevado desde el inicio de la pandemia, según datos del Instituto Robert Koch (RKI) de virología actualizados la pasada medianoche. El total de positivos desde que se dio a conocer el primer contagio en el país a finales de enero se sitúa en 380.762, con 9.875 víctimas mortales, 39 más en un día.
El ministro de Sanidad, Jens Spahn, que ha dado positivo por coronavirus, no descarta extender otros parones de la vida pública como el decretado en Berchtesgaden (sur), debido a la elevada incidencia, con 262,4 nuevos contagios por cada 100.000 habitantes en una semana. "Ese es precisamente el enfoque que tenemos, tomar medidas no a nivel federal, sino siempre adaptadas a la situación. Y estoy seguro de que así también tendrá una mayor aceptación", dijo.
El Gobierno francés ha extendido este jueves el toque de queda a otros 38 departamentos de Francia ante la "grave" evolución de la epidemia, con lo que a partir del viernes 23 de octubre habrá en total 46 millones de personas afectadas por esa medida.
El Gobierno francés trabaja con la hipótesis de que el número de enfermos de covid-19 en las unidades de cuidados intensivos, que ya han superado el umbral de los 2.000, va a seguir aumentando las próximas dos semanas antes de que el toque de queda en Francia dé los primeros efectos.
De los 101 departamentos franceses, los ciudadanos de 54, más los de la Polinesia francesa, deberán estar en casa desde las 21.00 de la noche hasta las 06.00 salvo que tengan motivos imperativos para salir, como laborales o sanitarios.
En cuanto al número de contagios, este martes se notificaron 20.468 en toda Francia, una cifra elevada pero de un nivel inferior a los récords de más de 30.000 alcanzados la semana pasada. Para contener esta nueva ola, el Consejo de Ministros ha presentado un proyecto de ley que permite, mediante el estado de urgencia sanitaria, prorrogar el toque de queda más allá de las cuatro semanas iniciales y tomar otras medidas. Entre ellas, restricciones a la circulación, a las reuniones y a la apertura de comercios, y que se prolongarían hasta abril de 2021.
El demoledor discurso de Pablo Casado en el Congreso para justificar el no del PP a la moción de censura impulsada por Vox contra Pedro Sánchez ya tiene consecuencias. Las réplicas han empezado por Andalucía, donde la formación de la derecha radical ha suspendido formalmente las negociaciones que iban a conducir a la aprobación de los presupuestos de la Junta para 2021. Fuentes de Vox han confirmado a EL MUNDO que la reunión que esta tarde iban a mantener el portavoz parlamentario, Alejandro Hernandez, y el consejero de Hacienda, Juan Bravo, no se va a producir.
Para esta misma tarde, Vox ha convocado en el Parlamento de Andalucía una rueda de prensa en la que Hernández dará todos los detalles de una ruptura que pone en peligro unas cuentas estimadas en 40.000 millones y que prácticamente estaban cerradas y su aprobación garantizada.
Desde el gobierno andaluz, el consejero de Presidencia y portavoz, Elías Bendodo, ha tratado de restar gravedad a la decisión de sus socios parlamentarios enmarcándola en el "fragor" del debate de la moción y se ha mostrado confiado que en la negociación se retomará en breve. Además según el Gobierno andaluz, de momento, solo es un aplazamiento del encuentro. Pero, por si acaso, Bendodo se ha apresurado a poner paños calientes con la formación de Santiago Abascal, reivindicando el papel de Vox en el discurrir de la legislatura y situándolo al mismo nivel que los dos partidos de la coalición, PP y Ciudadanos.
Vox, en palabras del consejero, seguirá siendo una "parte fundamental" en la consolidación del "cambio histórico" que se produjo en Andalucía tras las elecciones de diciembre de 2018. "Es fundamental que siga siendo así y estoy convencido de que va a seguir siendo así", ha añadido, tras ser sorprendido por la noticia durante la rueda de prensa tras el Consejo de Gobierno de la Junta.
Bendodo ha insistido en que los tres partidos del cambio, PP, Ciudadanos y Vox, entendieron en su momento la oportunidad de un "cambio histórico" que permitía "pasar página de 37 años de socialismo que han empobrecido nuestra tierra, y eso sigue plenamente vigente". Igualmente ha defendido que la continuidad del pacto a tres en Andalucía debería mantenerse al margen de las convulsiones de la política nacional, "encapsulada", para evitar que Andalucía se contagie de la inestabilidad de otros territorios.
El consejero elogió el discurso de Pablo Casado en el Congreso y enmarcó sus ataques a Santiago Abascal en el "fragor" del debate de una moción de censura. "Pero es no nos debe apartar de lo importante, y lo importante ahora mismo para Andalucía es consolidar el cambio y Vox es parte importante del cambio y de la alternancia que ha colocado al PSOE en la oposición".